Lasaña de trigo sarraceno y calabacín
Una versión nutritiva y reconfortante con toque gourmet.


Hay recetas que reconcilian con la cocina casera porque combinan sencillez, nutrición y ese punto de disfrute que hace que quieras repetir. Esta lasaña de trigo sarraceno con calabacín es una de ellas.
Es una opción sin gluten, un poco diferente a la versión tradicional, pero igual de sabrosa y reconfortante. El trigo sarraceno, además, es un pseudocereal especialmente preciado por su perfil nutricional y por su aporte de minerales como el magnesio.
Aquí lo combinamos con una boloñesa vegetal muy aromática (con opción de carne o versión vegana) y una bechamel cremosa de anacardos que eleva el plato sin complicarlo.
Ingredientes para preparar una lasaña de calabacín perfecta
Para 3 - 4 raciones:
- Láminas de lasaña de trigo sarraceno
- 1 cebolla
- 1 calabacín
- 1 puñado de setas shiitake deshidratadas
- 250 g de carne picada (opcional, o sustituir por soja texturizada para versión vegana)
- 1 bote de salsa de tomate frito
- 1 cucharadita de ghee de cabra (opcional)
- Sal y especias al gusto (orégano, pimienta, ajo en polvo)
Para la bechamel de anacardos:
- 100 g de anacardos crudos (remojados al menos 4 horas)
- 2-3 cucharadas de levadura nutricional
- 1/2 cucharadita de ajo en polvo
- Sal al gusto
- Agua (cantidad necesaria para textura cremosa)
Cómo hacer lasaña de calabacín sin pasta tradicional
- Empieza hidratando las setas shiitake en agua caliente durante unos 15-20 minutos. Mientras tanto, pica finamente la cebolla y el calabacín. En una sartén amplia, añade el ghee de cabra o un chorrito de aceite de oliva, y sofríe la cebolla hasta que esté transparente.
- Incorpora el calabacín y las setas ya hidratadas, escurridas y troceadas, y cocina unos minutos. Añade la carne picada o la soja texturizada previamente hidratada, y cocina hasta que esté bien integrada. Incorpora la salsa de tomate, ajusta de sal y especias, y deja que todo se cocine a fuego suave unos 10 minutos.
- Para la bechamel, tritura los anacardos ya remojados y escurridos con la levadura nutricional, el ajo en polvo, la sal y un poco de agua, hasta obtener una crema suave y sedosa.
- Monta la lasaña en una fuente apta para horno: alterna capas de láminas de trigo sarraceno, boloñesa y bechamel. Repite el proceso y termina con una capa generosa de bechamel.
- Hornea a 180ºC durante unos 25-30 minutos, hasta que esté caliente y ligeramente dorada en la superficie.
Una receta que demuestra que comer de forma equilibrada no es renunciar, sino aprender a disfrutar de nuevas formas de alimentación variada y llenas de sabor.